Las 5 Amenazas que Más Preocupan a las Empresas de LATAM en 2026

21/04/2026

Descubrí cuáles son las principales amenazas de ciberseguridad que enfrentan las empresas en Latinoamérica en 2026, según Fortinet, IBM y otros referentes globales. Tendencias, datos y qué hacer.

La ciberseguridad dejó de ser un problema de IT, para pasar a ser una variable de negocio.

Según el IBM Cost of a Data Breach Report 2024, el costo promedio global de una brecha de seguridad alcanzó los USD 4,88 millones, el valor más alto registrado en 19 años de historia del informe. En América Latina, ese número puede parecer lejano, pero no lo es. Las organizaciones de la región están siendo blanco de ataques cada vez más sofisticados, y muchas todavía operan con niveles de madurez en ciberseguridad que no están a la altura de la amenaza.

Este artículo resume las cinco tendencias de amenazas más relevantes para las empresas de LATAM en 2026, basadas en datos de Fortinet, IBM, Verizon y otros referentes de la industria. No es un artículo técnico. Es una lectura para quien toma decisiones de negocio.

1. Ransomware: ya no es si te van a atacar, sino cuándo

El ransomware sigue siendo la amenaza número uno para las organizaciones en todo el mundo, y LATAM no es la excepción. El Fortinet Global Threat Landscape Report 2025 reportó que América Latina registró más de 101 mil millones de intentos de ciberataques en el último año, siendo el ransomware uno de los vectores de mayor crecimiento.

Lo que cambió en 2026 no es la existencia del ransomware, sino su modelo de negocio. Hoy opera como un servicio (RaaS, Ransomware-as-a-Service): grupos criminales alquilan su infraestructura a terceros, lo que redujo drásticamente la barrera de entrada para atacantes sin conocimientos técnicos avanzados.

Lo que esto significa para tu empresa: Ya no importa si sos una empresa chica, mediana o grande. El criterio de selección de víctimas se basa en oportunidad, no en tamaño. Un sistema sin parchar, un empleado que hace clic en el lugar equivocado, o un proveedor con acceso a tu red pueden ser la puerta de entrada.

2. Ataques a la cadena de suministro: el riesgo que viene de afuera

Una de las tendencias más preocupantes de los últimos años es el ataque a través de terceros. El Verizon Data Breach Investigations Report (DBIR) 2024 señala que el 15% de las brechas de datos involucraron a un tercero, un crecimiento del 68% respecto al año anterior.

¿Qué significa esto? Que el atacante no entra por tu puerta principal. Entra por la de tu proveedor de software, tu consultora externa, tu partner tecnológico. Una vez adentro, se mueve lateralmente hacia vos.

En LATAM, donde la integración con proveedores tecnológicos es profunda y muchas veces sin controles formales, este vector de ataque es especialmente peligroso.

Lo que esto significa para tu empresa: La seguridad de tu organización es tan fuerte como la del eslabón más débil de tu cadena. Gestionar el riesgo de terceros ya no es optativo; es una obligación estratégica.

3. Phishing potenciado por IA: el engaño ya no parece engaño

El phishing existe desde hace décadas, pero la inteligencia artificial lo transformó radicalmente. Según el IBM X-Force Threat Intelligence Index 2026, el phishing sigue siendo el vector de acceso inicial más utilizado, representando el 41% de los incidentes. La diferencia hoy es que los atacantes usan modelos de lenguaje para generar correos, mensajes y llamadas indistinguibles de comunicaciones legítimas.

Deepfakes de voz, correos sin errores ortográficos, personificación de ejecutivos en tiempo real: el nivel de sofisticación creció exponencialmente. Y la superficie de ataque también: con el trabajo híbrido consolidado, los puntos de contacto vulnerables se multiplicaron.

Lo que esto significa para tu empresa: Los controles técnicos solos no alcanzan. La concientización, la cultura de seguridad y los procesos de verificación humana son tan importantes como los firewalls.

4. Exposición de datos en entornos cloud: velocidad sin control

La adopción de la nube en LATAM se aceleró significativamente en los últimos tres años. Pero muchas organizaciones migraron rápido sin revisar sus configuraciones de seguridad. El resultado: datos expuestos, accesos mal gestionados, y una superficie de ataque que creció sin que nadie la midiera.

Según Gartner, el 99% de las fallas de seguridad en la nube hasta 2025 serán responsabilidad del cliente, no del proveedor. La nube es segura. Lo que falla es cómo se configura y gestiona.

El modelo de responsabilidad compartida, en el que el proveedor protege la infraestructura pero vos sos responsable de lo que hacés sobre ella, sigue siendo malentendido por la mayoría de las organizaciones en la región.

Lo que esto significa para tu empresa: Tener un contrato con AWS, Azure o Google Cloud no implica estar protegido. La gobernanza del entorno cloud es una responsabilidad tuya, y requiere procesos, políticas y visibilidad continua.

5. Amenazas internas: el riesgo que no queremos ver

El IBM Cost of a Data Breach 2024 también revela que las brechas causadas por insiders, empleados, ex empleados o contratistas, tienen un costo promedio superior a las causadas por actores externos. No siempre hay malicia; muchas veces es descuido, falta de formación, o simplemente no conocer los procedimientos correctos.

En LATAM, donde la rotación de personal es alta y los procesos de offboarding son frecuentemente informales, este riesgo es especialmente relevante. Un empleado que se va y mantiene accesos activos. Un contratista con más permisos de los necesarios. Un archivo compartido en una cuenta personal.

Lo que esto significa para tu empresa: La seguridad no empieza en el perímetro tecnológico. Empieza en los procesos, en la cultura y en cómo gestionás los accesos de las personas que trabajan con vos.

El patrón que une todas estas amenazas

Cuando mirás estas cinco tendencias juntas, hay una conclusión clara: la mayoría de los incidentes no ocurren porque la tecnología falló. Ocurren porque los procesos eran débiles, las personas no estaban preparadas, o nadie tenía visibilidad de lo que estaba pasando.

Eso es exactamente lo que hace que la ciberseguridad sea un problema de negocio, no de IT. Los controles técnicos son necesarios, pero no suficientes. Lo que marca la diferencia es tener una estrategia integrada que combine tecnología, personas y procesos bajo un enfoque de gestión continua.

McKinsey lo pone en términos directos en su informe “New Defenses for a New Era of Cyberattacks”: las organizaciones que gestionan la ciberseguridad como una capacidad de negocio, no como un departamento técnico, son significativamente más resilientes frente a los ataques.

¿Por dónde empezar?

No hace falta resolver todo al mismo tiempo. Pero sí hace falta saber dónde estás parado.

Un punto de partida concreto es realizar una evaluación de madurez en ciberseguridad. Este tipo de diagnóstico permite entender cuál es tu nivel de exposición actual, dónde están los gaps más críticos, y qué acciones tienen mayor impacto en el corto plazo.

La ciberseguridad no es un gasto. Es la condición de posibilidad para que tu negocio siga operando.

En eMozart ayudamos a organizaciones de LATAM a gestionar su ciberseguridad de forma continua, alineada con su estrategia de negocio. Si querés entender cuál es tu nivel de exposición actual, podemos hacer un diagnóstico inicial.

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